Vias Terrestres

Modernas Tecnologías aplicadas a Carreteras y Autopistas

Lo más nuevo en tecnología de carreteras usada en Europa. ¿Sabía usted que hay una pista que se repara solita al detectar grietas?

 

El microbiólogo holandés Helk Jonkers ha creado un nuevo tipo de concreto que podría caer a pelo en las carreteras de nuestro país (sobre todo en la Carretera Central). Este  sistema que ya se usa en algunas vías de Europa,  tiene la propiedad de auto repararse cuando aparecen grietas sobre su superficie. Se repara gracias a la acción de una bacteria que actúa cuando el concreto se rompe, generando calcita y sellando las grietas.

Las líneas brillantes, otro moderno sistema usado en el viejo continente es esencial para mantener siempre señalizadas las carreteras. Se trata de líneas de que brillan en la oscuridad, sin la necesidad de ser activas con las luces de los vehículos que transitan. Absorben energía durante el día para iluminar durante la noche. Duran hasta 10 horas y son una alternativa sustentable para iluminar las carreteras.

A finales del año 2016, el gobierno francés inauguró el primer tramo de carretera solar del mundo: 1.000 kilómetros cubiertos por 3.000 placas fotovoltaicas. La electricidad producida puede luego conectarse directamente a puntos de consumo local, como las farolas o los semáforos de la carretera donde están instaladas las placas

 

Las autopistas se han convertido en escenarios donde los automóviles interactúan con avances tecnológicos

 

Esto permite a las autoridades intervenir de forma rápida ante cualquier eventualidad, mejorar el tráfico y apoyar a los conductores con información valiosa e instantánea.

Las extensas carreteras que enlazan los países han tenido que evolucionar para adaptarse a las innovaciones tecnológicas que el sector automotor y los sistemas de transporte demandan. La posibilidad de que un vehículo opere sin la intermediación del piloto o que el carro se detenga a un lado de la carretera si el conductor se queda dormido mientras está al volante son solo algunos ejemplos de cómo es necesario crear ecosistemas en los que los automóviles modernos y las autopistas interactúen de manera fluida para lograr mejoras como el aumento de la velocidad de desplazamiento y mayor seguridad.

El objetivo consiste en que estas avenidas se conviertan en avanzadas plataformas que permitan que la infraestructura (como señales de tránsito y peajes) y los vehículos se comuniquen y compartan información esencial. De esta manera, un conductor puede conocer con anticipación si se registró un accidente de tránsito o si las condiciones climáticas están dificultando el paso de carros por cierto punto para que así, con la ayuda de sistemas de navegación, reciba recomendaciones de rutas alternativas y pueda reducir los tiempos de espera de las personas al interior de un vehículo, mientras se disminuye el consumo de gasolina y las consecuentes emisiones derivadas del uso de combustibles fósiles.

En Europa ya se han empezado a implementar estos modelos colaborativos en los que participan tanto los vehículos como la infraestructura de la carretera. A través de este tipo de soluciones las empresas de la industria tecnológica buscan hacer más eficientes los desplazamientos de principio a fin: empezando por el momento en el que el conductor enciende su vehículo y define la ruta más adecuada, pasando luego por cabinas de peaje con pago automático, para terminar en un parqueadero que puede ser reservado y pagado mediante un software integrado en el vehículo.

Hasta en situaciones de emergencia, la tecnología puede garantizar que los equipos de respuesta como ambulancias, carros de policías y cuerpos de bomberos tengan prioridad en sus desplazamientos, causando el menor traumatismo en el tránsito del resto de automóviles que están en las vías. A través de tecnología satelital, un sistema de priorización de tráfico puede identificar si un vehículo de atención de emergencias se encuentra cerca de un semáforo. Si la luz del semáforo está en rojo, el sistema la cambia a verde automáticamente para permitir el paso del automotor. Luego de que cruce la intersección, el sistema retoma la operación normal del semáforo.

A estos avances se suma la integración de tecnologías enfocadas en el uso eficiente de los recursos, con semáforos que pueden mejorar su consumo de energía hasta en un 85 por ciento. De hecho, una de las más recientes innovaciones de la multinacional Siemens en este campo logra que, mediante el uso de luz LED en los semáforos, se reduzcan drásticamente las emisiones de carbono. Se estima que con la tecnología denominada ‘1-watt technology’, una ciudad de la extensión de Berlín (Alemania) puede evitar 2.000 toneladas de emisiones de carbono y ahorrar cerca de 500.000 euros al año.

MEJORAS ESTRUCTURALES

Algunas de las obras de infraestructura de transporte en las que la tecnología puede hacer gala de su relevancia son los túneles. En estas construcciones, los avances son vitales no solo para garantizar un tráfico adecuado, sino para alertar ante eventuales problemas que sea necesario solucionar de inmediato como carros averiados, acumulación de gases o incendios.

Gracias a aparatos instalados en el interior de los túneles es posible automatizar mediciones para determinar en qué momento se está presentando congestión en un punto determinado o cuáles son las vías que deben ser despejadas y usadas como ruta de ingreso y salida en caso de una emergencia.

A esto se suma un completo sistema que se debe mantener en operación continua y el cual garantiza el normal funcionamiento del espacio. Esto incluye sistemas de ventilación, iluminación interna, Circuito Cerrado de televisión (Cctv), sistemas de extinción de incendios y sistemas de señalización internos; todos estos, elementos que convierten a los túneles en verdaderas infraestructuras inteligentes.

Sin embargo, las carreteras del futuro no solo son inteligentes gracias a su capacidad de comunicarse con otros objetos. Lo logran también gracias a que cuentan con la capacidad de abastecer de energía a los vehículos que transitan por ellas.

Suecia fue el país escogido por Siemens y el fabricante de vehículos Scania para poner a prueba la primera carretera eléctrica pública del mundo. En un trazado de dos kilómetros y durante los próximos dos años, camiones híbridos (funcionan a base de combustible diésel y electricidad) transitarán por la avenida y tomarán energía de un sistema de cadenas eléctricas.

A través de este plan piloto, el gobierno sueco quiere determinar la viabilidad comercial de las carreteras eléctricas, las cuales impulsarían los propósitos gubernamentales de contar con un sector del transporte que no dependa de los combustibles fósiles a más tardar en el 2030.

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